Magia y duende en Girona con el maestro Paco de Lucía

nov 27, 2010   //   Ediciones anteriores, II Ciclo  

El gaditano Paco de Lucía fue el encargado de llenar de magia el Auditori de Girona el pasado 27 de noviembre dentro del II Ciclo Catalunya Arte Flamenco.

A las nueve en punto de la noche, con todas las entradas agotadas para la función, un espacio lleno hasta la bandera se volvió oscuro, silencioso y espectante ante la salida del maestro. Como siempre, no decepcionó. Supo acercar lo mejor del flamenco logrando que su guitarra estuviera a la altura de un Stradivarius nacido para un concierto de Mozart.

Para Paco de Lucía hace tiempo que los límites dejaron de existir y pasó a una de esas esferas inalcanzable para muchos. Su primer solo fueron diez minutos de gloria, diezminutos de la tierra al cielo, con sus dedos sobrevolando magistralmente el mástil de su guitarra.

Sentado en el emiciclo del escenario, se rodeó de los buenos: Antonio Sánchez (guitarra), Piraña (percusión), Alain Pérez (bajo), David Maldonado y Duquende (cante), Farruco (baile) e incluso la armónica de Antonio Serrano. Todo, un cúmulo de sensaciones y vibraciones compaginadas al unísono y capaz de hacer vibrar hasta la última butaca del Auditori.

Sobrio en la ejecución de cada uno de sus temas, dejó espacio para todo: seguiriyas, soleá, bulerías, alegrías, tangos… Paco permitió que incluso aquellos que no se consideran aférrimos y conocedores del flamenco, disfrutaran como nunca y saborearan la magia de su guitarra, instrumento que es ya como una prolongación de su propio cuerpo.

Dos horas y media de concierto, con un breve descanso de 15 minutos. Casi ná!

De la ovación ni hablamos. Espectácular concierto del maestro, que acabó, como no podia ser de otra manera, con el bis ‘Entre dos aguas’.

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